Monográfico Nuevas Formas de Habitar del OTH 
ITC 
 
 

Las redes sociales y los mundos virtuales marcarán el nuevo modelo social de habitar de los ciudadanos a la hora de consumir, según el último informe del Observatorio de Tendencias del Hábitat

 

El cambio y el modelo del concepto de familia mayoritario han influido decisivamente en la manera de habitar. Así se pone de manifiesto en ‘Nuevas formas de habitar’, el último informe elaborado por el Observatorio de Tendencias del Hábitat® que hoy, 10 de junio, ha sido presentado en las instalaciones del ITC por parte del equipo de expertos del Observatorio de Tendencias del Hábitat® ante medio centenar de asistentes procedentes de 30 empresas cerámicas y centros de estudios especializados en arte y diseño, además de otros centros tecnológicos.

 

La generación de nuevas vías de comunicación será un campo de trabajo esencial para la empresa en el nuevo entorno tecnosocial. El conocimiento de los actores de las redes sociales para crear estos nuevos caminos será de vital importancia para las marcas. En este sentido, existen multitud de estrategias para intervenir en el nuevo panorama tecnológico como la gestión del conocimiento, la mejora de la comunicación con el cliente, la generación de una imagen de transparencia, etc. Las redes sociales y los mundos virtuales se van a convertir en la clave a la hora de consumir.

Las conclusiones forman parte del trabajo desarrollado por los técnicos del Observatorio de Tendencias del Hábitat, en el que están integrados expertos de los institutos tecnológicos AIDIMA y AITEX, además de ITC, a lo largo de los últimos años. Así, en el Cuaderno de Tendencias del Hábitat 08/09 se anticipó cómo iban a ser los objetos que componen el hábitat y se relacionaron con un consumidor afín a estas tendencias y una serie de estrategias de marketing para contribuir mejor a su distribución. Posteriormente se ha querido analizar al habitante, cómo han variado en estos últimos años los modelos de familia y qué repercusiones tienen estos cambios en el hábitat (ciudad, casa y objetos) y qué alternativas se presentan por parte de los profesionales del hábitat.

El resultado de este estudio se resume en la presente edición ‘Nuevas formas de habitar’, la cual trata de mostrar cuáles están siendo los principales cambios que se están dando en la forma en que los seres humanos habitan, ya sea en las ciudades, las casas o los objetos cotidianos. La estructura del monográfico consiste en cuatro apartados diferenciados que analizan los principales cambios en el hábitat, entorno sociocultural, mercado y unidades del hogar. Estos cambios se reflejan en una serie de fichas que se irán interrelacionando entre sí, de modo que en las fichas que caracterizan las nuevas unidades del hogar se hace referencia al tipo de casa y objetos más afines a cada uno de estos modelos.

LOS CAMBIOS Y EL RESULTADO ACTUAL

Hoy en día, ha cambiado rotundamente la definición de familia, así como el concepto del modelo mayoritario, correspondiente a la familia nuclear, fragmentándose y dando paso a abanicos de posibilidades muy diversas. Esta situación viene provocada por una serie de cuestiones sociales, económicas, demográficas, y a su vez afecta a todos los sectores relacionados con el hábitat que, poco a poco, están proponiendo soluciones habitacionales para los nuevos habitantes.

Es de destacar el aumento espectacular de los hogares unipersonales: en España representaban un 13% en el año 1996, que han dado paso al 21% en 2007 (fuente: UNED, GETS); el crecimiento de la tercera edad --1 de cada 5 europeos es mayor de 65 años (fuente: IPF)-- o la reducción del tamaño medio de los hogares, que ha pasado de 4 individuos en 1960 a 2,4 en 2005, son elementos que muestran la magnitud y la rapidez de los cambios, que están teniendo una repercusión en la configuración de las casas y los objetos.

El Informe refleja un  panorama complejo en el que conviven muy diversos modelos de familia, las cuales tienen una forma diversa de habitar y por tanto necesidades y preferencias diferentes. Sin embargo la familia sigue siendo una tema central para las personas, un 78,5% de los españoles considera la familia como una de las cuestiones más importantes en su vida (fuente: Barómetro nº 2578 del CIS). Desentrañar estas diferencias nos servirá para comprender las nuevas necesidades en cuanto al hábitat, la casa, y sus enseres y objetos, y de esta forma conocer al consumidor desde otro punto de vista, es decir, conocerlo cómo habitante. Estos nuevos modelos se explican por la evolución de determinados valores y  por causa de diversos factores económicos, como la incorporación de la mujer en la vida laboral, o demográficos, como el descenso del nivel de fertilidad o el aumento de la esperanza de vida, entre otros.

Consecuencia de todo ello es el replanteamiento de los modelos de ciudad, que dan paso de modelos insostenibles de consumo a otros más coherentes con el medio ambiente, con ciudades más participativas, más inclusivas socialmente porque la diversidad cultural, económica, lo demanda. Incluso se llega a cuestionar el propio urbanismo, que se ocupaba de  estructurar las viviendas o el transporte, ya que ahora ha de hacer frente a otras situaciones más complejas.

También está cambiando el modelo de vivienda, a pesar de que su estructura apenas ha variado en 50 años. Así, se está renovando el interés por la arquitectura destinada a viviendas, sobre todo gracias a concursos de vivienda pública, pero también a la reducción de demanda, y con ello la consecuente búsqueda de valor añadido de estas viviendas. El elemento clave en cada hogar será la flexibilidad, lo que requerirá estrategias destinadas a adaptarse a diversas situaciones y preferencias de sus habitantes.

En cuanto a productos, los seres humanos piden objetos ampliados, es decir, con más usos, más emocionales, y que generen experiencias de todo tipo: desde el juego, la sorpresa, el bienestar... pero también acordes con la ética y la forma de usarlos. Los objetos son interactivos, flexibles pero a la vez sencillos.

Por todo ello, el creciente individualismo está favoreciendo una mayor demanda de personalización de los productos y servicios. El abandono de dogmas y la aceptación de un mundo en constante cambio suponen un terreno idóneo para el surgimiento de un consumo que manifiesta la identidad personal a través de los objetos o, incluso más allá, mediante experiencias.

Es aquí donde entrará en juego la experiencia de compra: el conjunto de emociones positivas generadas en el proceso de compra o de consumo de un bien o servicio y que afectan a la respuesta del consumidor. La experiencia de compra admite diversos grados de implementación, desde la generación de experiencias a partir de los elementos decorativos de la tienda hasta alcanzar su máxima expresión con tiendas concepto (Flagship Stores), donde el consumidor vive una experiencia de marca integral.

También serán decisivas las nuevas tecnologías en los hábitos de consumo, ya sea a través de redes sociales o en los denominados mundos virtuales.

Todo apunta que la tendencia se orienta hacia un mundo virtual inteligente, en el que los avatares se moverán y actuarán en función de los datos y hábitos de cada persona. Estos sistemas de comunicación serán los encargados de hacer llegar a cada usuario el tipo de noticias y la publicidad de productos que sean de su interés, de educar en materias que reporten mayor utilidad y de favorecer relaciones entre personas con las mismas afinidades e intereses. Será una forma de comunicación a través de la web participativa, inteligente y eficaz que ahorrará tiempo al usuario y le proporcionará un flujo de conocimiento ilimitado.

Actualmente, existe una diferencia entre los cambios que la sociedad está experimentando y su reflejo en lo material. Quizás una de las causas haya que buscarla en la velocidad con la que se han dado estos cambios, si bien ya han comenzado a producirse propuestas y se están realizando acciones, unas de carácter experimental y otras más generalizadas, que tratan de reflejar estos cambios.

© ITC-AICE, 2013
Tel.: +34 964 34 24 24 | Fax: +34 964 34 24 25
AENORRED ITIMPIVAFondo Europeo de Desarrollo Regional