HIDROKER

HIDROKER

La industria de baldosas cerámicas es una industria intensiva en energía, fundamentalmente en consumo de gas natural, alcanzando un total de 16.000 GWh/año de consumo. El nivel de emisiones de CO2 del clúster alcanza las 3.350.000 tCO2/año, las cuales proceden, aproximadamente, en un 90% de la combustión del gas natural. En este contexto, el Pacto Verde Europeo plantea una reducción de las emisiones del 55% con respecto a 1990 para el año 2030, y la ausencia de emisiones en 2050.

Con estos objetivos de reducción de emisiones tan ambiciosos, el sector deberá modificar radicalmente las tecnologías utilizadas en su proceso productivo. Entre las opciones existentes destaca el empleo de Hidrógeno como fuente directa de energía térmica por combustión, en los procesos de secado y cocción. La gran ventaja de este proceso es que su combustión sólo produce vapor de agua, y si la energía para su producción es de origen renovable, su emisión asociada de CO2 es muy reducida, con una emisión directa nula, y por tanto de gran interés para alcanzar los objetivos de descarbonización previstos.

No obstante, el uso de hidrógeno como combustible en procesos industriales requiere de un estudio en detalle para conocer la influencia que la atmósfera gaseosa resultante del uso de hidrógeno como combustible ejerce sobre las reacciones físico-químicas que van a sufrir los materiales procesados.
En este estudio se presentan los resultados obtenidos en un horno tubular de temperatura controlada, diseñado para estudiar la influencia de la atmósfera del horno sobre el comportamiento en la cocción de tres tipos de soportes cerámicos (azulejo, gres y gres porcelánico). Para ello, se han obtenido las curvas de sinterización de estos materiales utilizando siete mezclas gaseosas modificando la proporción de N2, O2 y H2O. Los resultados se interpretan basándose en la influencia que tienen estos gases sobre la viscosidad de la fase vítrea y sobre las reacciones redox de algunos óxidos metálicos.

Este proyecto está apoyado por la Generalitat Valenciana, a través del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) a través de la linea Nominativa.