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Responsabilidad social corporativa

Responsabilidad social corporativa

En el ITC trabajamos para ofrecer a la industria cerámica y a la sociedad sostenibilidad, innovación, competitividad y compromiso social. Somos conscientes de la necesidad de adaptación a las nuevas exigencias del entorno, por lo que hemos llevado a cabo una reestructuración del esquema organizativo y de gestión para responder con mayor eficacia y eficiencia a las demandas existentes y latentes de sus diversos grupos de interés.

Así, en nuestra apuesta por la excelencia, hemos incorporado dentro de la cultura corporativa y estrategia empresarial de ITC una serie de actuaciones de RSC que contemplan 3 ámbitos de actuación: social, ambiental y económica.

El ITC ha venido materializando su compromiso de Responsabilidad Social Corporativa mediante una contribución activa y voluntaria a la mejora social, económica y ambiental en relación con su personal, empresas proveedoras, empresas cliente, alumnado, asociaciones empresariales, profesionales del sector cerámico, universidades y otros centros de investigación, sociedad, medios de comunicación, empresas del sector cerámico y todas aquellas personas con las que se relaciona por su actividad.

Este compromiso, impulsado y apoyado desde la dirección del ITC, se vio plasmado ya desde el año 2006 a través de la adquisición e implantación de una serie de nuevas herramientas y sistemas de gestión que permiten al centro equilibrar sus áreas económicas, sociales y ambientales.

La razón de ser del ITC ha sido siempre la sostenibilidad, entendida ésta como la capacidad de detección de necesidades o problemáticas en las empresas cerámicas y la creación de mecanismos capaces de resolver o dar respuesta a las mismas, destacando su espíritu de cooperación con todos sus grupos de interés o skateholders.

El ITC orienta su compromiso social hacia la mejora de la calidad de vida laboral, la conciliación de la vida laboral y la personal, la promoción y el apoyo a la formación de su plantilla, la inserción profesional de colectivos menos favorecidos o discapacitados, la protección del entorno, una investigación eficiente y sostenible, y un marketing orientado al desarrollo de una comercialización responsable vinculada a la ética empresarial.

El Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) asume el compromiso con la sociedad y el entorno de integrar en su estrategia y en la globalidad de su gestión la protección y el respeto por el medio ambiente.

Desde el año 2006, tomando como referencia los sistemas de gestión ambiental, la Dirección implantó métodos de trabajo orientados al desarrollo sostenible teniendo en cuenta todos los aspectos ambientales de las actividades del ITC, así como los impactos que generan en su entorno, con la firme decisión de minimizarlos utilizando los medios y recursos necesarios, promoviendo una cultura del uso eficiente de los recursos naturales y el tratamiento adecuado de los residuos.

Además, cumple tanto los requisitos legales que repercuten directamente a la organización, como todos aquellos de carácter voluntario que suscribe en materia ambiental. La mejora continua de la Gestión Ambiental implica el establecimiento y revisión por parte de la organización de objetivos que sirven como base para el perfeccionamiento del Sistema.

Estos objetivos se desarrollan en metas concretas, medibles y están planificados y evaluados adecuadamente. En suma, el ITC impulsa la colaboración en proyectos de I+D+i que favorezcan el desarrollo sostenible del entorno, tanto con empresas, como con organismos vinculados a la administración, la investigación eficiente y sostenible y en general todos sus grupos de interés, incluyendo clientes, proveedores y su propio personal interno.

El ITC se ha destacado por su vocación emprendedora, adaptándose a las nuevas demandas sociales y a los cambios de contexto económico; todo ello sin abandonar el espíritu de ofrecer servicios adaptados al cambiante entorno socioeconómico, político y desarrollando y llevando a cabo una serie de políticas tanto interna como externamente.

Por ello, ha desarrollado en implantado una Política Social, cuyo objetivo básico es la mejora en la calidad de vida y de relaciones tanto con su personal en el entorno laboral, como con sus públicos y grupos de interés. En este sentido, el ITC ofrece facilidades para compaginar la vida laboral y personal de su plantilla, intentando mejorar el clima de trabajo a través de encuestas periódicas internas en donde se pueden medir estas condiciones, además de abordar medidas de integración de colectivos desfavorecidos. También tiene en consideración las opiniones de las empresas asociadas y las empresas cliente, existiendo mecanismos para que todas ellas puedan manifestar sus quejas, opiniones y sugerencias.

A través del Departamento de Recursos Humanos del ITC se desarrolló un Plan de Igualdad entre Mujeres y Hombres que está siendo actualizado y por el que se rige la actividad entre las personas que integran el ITC.

Por otra parte, se ha desarrollado una Política Económica que permite definir objetivos de productividad y rentabilidad de calidad, tanto a escala económica como no económica, realizando una gestión de la actividad con criterios avanzados y con mecanismos que permiten analizar los resultados y su evolución. La planificación estratégica a largo plazo implica generar hábitos de análisis y medición, tanto en los ámbitos macrosocial y macroeconómico, como en el ámbito microsectorial. Esto implica un refuerzo esencial para la colaboración con entidades de la economía social que se integra en el tejido asociativo de su sector, mediante múltiples acciones de cooperación interempresarial.